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Salud mental en el gremio médico 


Autor: Dr. Luis G. Garcia V.

“Una sola pregunta puede contener más pólvora que mil respuestas.” - Jostein Gaarder



Los médicos sostenemos capacidades de estudio constante y de aprendizaje acelerado. El recopilar, organizar y aplicar los vastos conocimientos en torno al organismo humano es un requisito para nuestro pregrado, protocolo que se multiplica durante la práctica clínica, al impregnarnos de experiencia. Nuestra sensibilidad pronto es capaz de discriminar en un vistazo facies de dolor, cambios metabólicos crónicos y muchos otros detalles, en un modo casi automático. Y lo disfrutamos en gran medida, porque competimos por el diagnóstico más acertado o la mejor terapéutica, describiendo con orgullo jornadas laborales de doce o veinticuatro horas, que parecieran pasar velozmente entre un caso interesante y otro.

Hasta que un día, nuestra pareja nos abandona, nuestros padres e hijos omiten contarnos importantes noticias, nuestros amigos olvidan invitarnos a su boda, nuestro cuerpo advierte dolores, espasmos y malestares recurrentes. Nos damos cuenta entonces que esta sensibilidad ultra desarrollada para leer y analizar a los demás no es congruente cuando nos observamos frente al espejo. Llegamos tardíos a los diagnósticos propios de ansiedad, depresión, burnout, o nunca los aceptamos. Tan disgregados nos encontramos, que, al llegar a este punto, buscamos culpables en el modelo laboral, el sistema sanitario, nuestros padres, la política y otros condicionantes. “La culpa es del modelo de rentabilidad en salud que me impone jornadas extensas y cargadas”; “La culpa es del gobierno que no valora el trabajo que desarrollamos los profesionales en salud y nos explota, nos paga sueldos indignos y nos abandona en las crisis” ...

Estos argumentos son peligrosos, en el sentido en que, al ser verdad, los asumimos como causa única y respuesta a nuestra insatisfacción. Condicionamos nuestro bienestar a una responsabilidad externa: El gobierno, los empleadores, nuestros padres, la sociedad. Abandonamos toda posibilidad de capitalizar estos trances críticos como la puerta a un estudio interno de organicidad, mentalidad y emocionalidad. Nos abrazamos a la esperanza mínima de que, al encontrar un lugar con mejor salario, mayores tiempos de atención e instrumental novedoso, podremos recuperar la felicidad que se nos ha escapado en la rutina.

Hasta el 22% de nuestros compañeros y compañeras tienen signos clínicos evidentes de ansiedad y depresión (1). Un 42% de los médicos, no son felices en Latinoamérica (2). Lo más preocupante del caso, es que no tenemos una estructura mental ni profesional a la cual asirnos para cambiar las dinámicas de nuestro rumbo personal y profesional. Cabe aquí preguntarnos: ¿Somos conscientes de nuestra emocionalidad? ¿Tenemos un proyecto de vida acorde a nuestros gustos, necesidades y capacidades? ¿Estamos desorientados en un océano de información carente de significado para nuestra vida interna? El plantearnos estos interrogantes es la anamnesis que debemos hacer frente al paciente del espejo. ¿Qué tal si aplicamos el famoso ALICIA de la anamnesis a un modelo de estudio interno? Propongo hoy la versión que incluye: Aparición / antigüedad de síntomas sociales, somáticos y emocionales, Localización de nuestros dolores emocionales, Irradiación a nuestras esferas familiar y social, Crisis que hemos vivido, Intensidad de las emociones según el contexto y Agravantes / atenuantes de nuestra volubilidad interna. Seguro que nos iremos haciendo una idea mental del paciente que tenemos, si lo abordamos desde modelos que ya conocemos.

Nos encontramos en el momento justo para establecer estas preguntas, puesto que el decenio del 2020-2030 es la transición de un modelo operacional en salud clásico, manual, burocrático, hacia la digitalización de los procesos administrativos en salud, la transmutación del médico como profesional de atención presencial e individual hacia un modelo de analistas de población, médicos domiciliarios y telemedicina, siendo nosotros quienes decidiremos las características futuras de la profesión. En una Latinoamérica con un promedio de 2 médicos por cada mil habitantes (3), se hace más necesaria que nunca una estructuración racional del acompañamiento que brindaremos a la población que envejece y adolece enfermedades crónicas como primera causa de morbimortalidad, puesto que estas patologías tradicionalmente requieren médicos que acompañen, que eduquen, que consuelen y alienten.

Una vez hecha la anamnesis personal y habiendo llegado a un posible diagnóstico sindromático, que integra la emocionalidad, la mentalidad y nuestro cuerpo, ¿Cómo abordaremos el manejo terapéutico de nuestra vida personal y profesional? Esta es la gran y valiosa pregunta que pretendo dejar en cada uno de nosotros. Fuimos educados para revisar la literatura, para hacer análisis críticos y establecer cursos de acción. Para ello, considero importante tener en cuenta dos premisas de valor:

1. Estamos en un punto de quiebre a los paradigmas de nuestra profesión médica. Entendemos que las dolencias emocionales de nuestros pacientes se han multiplicado frente a la cantidad masiva de información y estímulos a los cuales estamos expuestos, puesto que la digitalización hiperestimula nuestra cognición y emocionalidad.

2. Nuestros modelos de referencia profesional de los últimos treinta años se quedan cortos frente a dichas necesidades emocionales de los usuarios actuales y los venideros. Seremos nosotros, si logramos con fortuna establecer nuevos abordajes para las complicaciones de la vida actual, los modelos de rol para las generaciones futuras de médicos integrales.

3. Queda en cada uno de nosotros la tarea de abordarse desde lo personal y profesional, liberar la mente de los paradigmas impuestos (sin perder la estructura metódica y el rigor académico), para buscar evidencias terapéuticas en múltiples espectros, para vivenciar y para explorar alternativas que podamos analizar, compilar y probar en nuestra vida, para construir desde allí el cambio que la atención médica tendrá de cara a nuestros pacientes y sociedad actuales.

Biografía

- Mascayano, F., Van der Ven, E., Moro, M. F., Schilling, S., Alarcón, S., Al Barathie, J., ... & Susser, E. (2022). The impact of the COVID-19 pandemic on the mental health of healthcare workers: study protocol for the COVID-19 HEalth caRe wOrkErS (HEROES) study. Social psychiatry and psychiatric epidemiology, 57(3), 633-645.

- Keith L. Martin (2021). Medscape Physician Lifestyle & Happiness Report 2021.

- Doctors, O. E. C. D. (2021). In Health at a Glance 2021: OECD Indicators.