Autor: Dr. Luis Carlos Ortega Rosales
Desde el 2015, cada año se celebra la semana mundial de concientización sobre el uso de los antibióticos; la cual tiene la finalidad de crear conciencia sobre la resistencia a los antimicrobianos (RAM).
Historia sobre los antibióticos
Las antiguas civilizaciones utilizaban plantas y substancias naturales para tratar infecciones, demostrando una comprensión de las propiedades antimicrobianas en la naturaleza. Sin embargo, no fue hasta el siglo 20, cuando la ciencia logro el descubrimiento de los medicamentos antimicrobianos, siendo este descubrimiento uno de los logros médicos más significativos de dicho siglo.
El responsable de este descubrimiento fue Alexander Fleming; un médico y científico británico especializado en microbiología, micología, farmacología e inmunología. Fleming descubrió la penicilina (el primer antibiótico) por accidente; al regresar de sus vacaciones en septiembre de 1928, Fleming comenzó a clasificar cajas de Petri que contenía colonias de estafilococos (un tipo de bacteria, que puede causar diferentes tipos de infecciones, como: neumonía, endocarditis, infecciones de la piel, etc.). En una de las cajas noto algo inusual, la placa estaba llena de colonias, con excepción de un área en donde estaba creciendo moho. La zona alrededor del moho era clara, como si el moho hubiera secretado algo que afectaba el crecimiento de bacterias.
El moho responsable de eso se identifico como una cepa poco común de “Penicillium notatum”. Fleming cultivo el moho puro y descubrió que producía una sustancia que mataba a una amplia gama de bacterias como lo son: estreptococos, meningococos y el bacilo de la difteria. Después de varios meses de llamarlo “jugo de moho”, el 7 de marzo de 1929 llamó a la sustancia “penicilina”; y en junio del mismo año publico sus hallazgos en el “British Journal of Experimental Pathology”. Sin embargo, en ese entonces la publicación no llamo mucho la atención. La penicilina tardo 15 años después de ser descubierta, en convertirse en un medicamento de uso universal. El cual le valió a Fleming el Premio Nobel de Medicina en 1945.
Alexander Fleming falleció el 11 de marzo de 1955 a los 74 años a causa de un infarto agudo de miocardio, pero su trabajo ha salvado incontables vidas hasta la fecha.
“A veces uno encuentra lo que no está buscando” -Alexander Fleming
¿Que son los antibióticos?
La palabra antibiótico proviene del griego; Anti: “contra” o “opuesto”, y Biotikós: “de la vida”.
Los antibióticos son sustancias que mata o impide el crecimiento de bacterias.
Clasificación de los antibióticos
Los antibióticos pueden ser clasificados de diferentes formas; basadas en su estructura química, en su mecanismo de acción y en el espectro de su acción. Estas clasificaciones son cruciales, pues ayudan a saber la efectividad que tienen sobre los diferentes tipos de bacterias. En otras palabras, no todos los antibióticos son útiles para todas las bacterias.
En este momento nos basaremos en la clasificación relacionada con el espectro de su acción. En esta clasificación los antibióticos se dividen en:
- Espectro reducido: Estos son efectivos contra un número reducido de bacterias.
- Amplio espectro: Son efectivos contra un amplio tipo de bacterias.
Uso inadecuado y resistencia a los antibióticos
Como ya se mencionó los antibióticos son efectivos para tratar infecciones ocasionadas por bacterias. Sin embargo, en los últimos años, muchas personas los usan para tratar diferentes enfermedades, como: gripa, influenza, covid, resfriado común; incluso para tratar el dolor estomacal.
Este uso inadecuado de los antibióticos por parte de los profesionales de la salud y personas que se automedican, esta ocasionando que las bacterias se adapten y se vuelvan resistente a los antibióticos, esto quiere decir que un antibiótico que por lo general era efectivo contra una bacteria, ya no tenga efecto en ella y por lo cual se requiera antibióticos de amplio espectro para poder combatirlas.
Actualmente la RAM es una de las mayores amenazas para la salud mundial según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto debido a que la resistencia de los antibióticos esta aumentado en todo el mundo. Un creciente numero de infecciones como neumonía, tuberculosis, septicemia, gonorrea, entre otras, son cada vez más difíciles (y a veces imposibles) de tratar, conforme los antibióticos van perdiendo su eficacia.
En el 2019 hubo casi 5 millones de muertes ocasionadas por la RAM. Se estima que para el 2050 la RAM sea la principal causa de muerte en el mundo. Esto puede ocasionar una crisis de salud mundial mayor a cualquier pandemia que hayamos visto. Poniendo a la raza humana al borde de la extinción.
¿Qué podemos hacer?
La RAM esta en camino a convertirse en una crisis de salud mundial. Debido a esto es importante que todos trabajemos para evitar que esto ocurra, pero ¿Qué podemos hacer para ayudar?
La población en general:
- Tomar antibióticos solo cuando los prescriba un profesional de la salud.
- No pedir antibiótico a los médicos, cuando estos nos dicen que no son necesarios.
- No automedicarse.
- En caso de requerir antibiótico, seguir el tratamiento al pie de la letra.
- Cuidar nuestra salud para evitar el uso de antibióticos.
Los profesionales de la salud:
- No prescribir antibióticos cuando estos no sean necesarios.
- Informar a los pacientes de como se deben de tomar los antibióticos correctamente, la resistencia a estos fármacos y los peligros de usarlos indebidamente.
- Educar a los pacientes en como se pueden prevenir infecciones.
La OMS puso en marcha un plan de acción mundial sobre la RAM en el 2015. Con la finalidad de asegurar que se pueda seguir previniendo y tratando enfermedades infecciosas por medio de fármacos eficaces y seguros. El plan contiene 5 objetivos estratégicos:
- Mejorar la sensibilización y los conocimientos en materia de resistencia a los antimicrobianos,
- Reforzar la vigilancia y la investigación,
- Reducir la incidencia de las infecciones,
- Optimizar el uso de medicamentos antimicrobianos,
- Asegurar que se realicen investigaciones sostenibles en la lucha contra la resistencia a los antibióticos.