Autor: Dra. Ana Karen Ramírez Puente
Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 120 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinada a fomentar la lactancia materna, o natural, y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo. Según la Alianza Mundial pro Lactancia Materna, coordinadora de los eventos, la lactancia natural es el mejor modo de proporcionar al recién nacido los nutrientes que necesita. La OMS la recomienda como modo exclusivo de alimentación hasta los seis meses de edad.
Con la Semana Mundial se conmemora la Declaración de Innocenti, formulada por altos cargos de la OMS y el UNICEF en agosto de 1990 con el fin de proteger, promover y respaldar la lactancia materna.
A continuación te presentamos algunos mitos sobre la Lactancia Materna:
MITO 1: La lactancia materna es dolorosa
Si hay un buen agarre no debe de doler, no es necesario hacer callo o tener que aguantar (el dolor)
MITO 2: No tengo suficiente leche
La mayoría de las mujeres producen suficiente leche para amamantar, solo en caso de ser diagnosticada con hipogalactea, no se producirá suficiente leche. La producción va a depender de la demanda.
MITO 3: Tengo pezones planos o invertidos y no puedo amamantar
Él bebe no agarra solo el pezón, sino también la areola y al hacer vacío extrae el pezón.
MITO 4: Los senos pequeños producen poca leche
La cantidad de leche no depende del tamaño, el tamaño va a depender de la cantidad de grasa.
MITO 5: Darle seno cada 3 horas para que el seno se llene
Poner horario a la lactancia materna puede acabar con ella, la lactancia debe de ser a libre demanda (cada vez que tu bebe pida). La digestión de la leche materna es cada 45- 50 minutos, darle cada 3 horas puede hacer que él bebe pase hambre, por eso él bebe debe de autorregular su ingesta para que aprenda a detectar la sensación de hambre y saciedad.
MITO 6: La leche artificial es igual a la leche materna
No es igual y ni se le parece, la leche materna es un fluido vivo, pues tiene anticuerpos, enzimas y hormonas que ayudan al buen desarrollo de tu bebe y a protegerlo de enfermedades, mientras cumple la edad necesaria para iniciar el plan de vacunación.
MITO 7: Si la mamá se enferma debe de dejar de lactar
La lactancia puede continuar sin interrupción cuando te pones enferma. Tu leche no sólo seguirá siendo la mejor del mundo para tu hijo, sino que además le aportará anticuerpos específicos para hacer frente a tu enfermedad, de la que muy probablemente se habrá contagiado. Hay que tener en cuenta que durante el periodo de incubación las enfermedades no manifiestan síntomas, aunque ya pueden ser contagiosas. Un bebé cuya madre esté enferma también habrá estado expuesto al contagio, incluso durante el periodo de incubación asintomático que ha pasado su madre. Destetando o recomendando el destete a un bebé que puede estar incubando una enfermedad lo estaremos privando de unas defensas que le serán muy útiles para recuperar la salud y protegerse de futuras infecciones.
MITO 8: Si la mamá toma medicamento debe de suspender la lactancia
La mayoría de los medicamentos son compatibles con la lactancia, si tienes dudas busca en e-lactancia.org
Para que un medicamento esté contraindicado durante la lactancia, debe cumplir una serie de requisitos:
· Aparecer en la sangre de la madre: es decir, tiene que absorberse. Muchos antiácidos y algunos laxantes no se absorben. De las cremas y pomadas, en general, no se absorbe casi nada (excepto algunas que se usan precisamente para que se absorban, como los parches de nicotina). Lo mismo puede decirse de casi todas las gotas para los ojos o los oídos, o de los inhaladores. Si nos tenemos que poner una crema o pomada, por ejemplo de corticoides, lo importante es no tocar al bebé con la parte del cuerpo que se ha untado. El bebé podría absorber más medicamento a través de su propia piel que a través de la leche.
· Tiene que pasar de la sangre a la leche. Casi todos los medicamentos pasan a la leche en mayor o menor medida, aunque hay excepciones, como la heparina y sus derivados (inyecciones anticoagulantes que a veces se aplican antes o después del parto, cuando existe riesgo de trombosis).
· Producir un efecto perjudicial al bebé. La mayor parte de los medicamentos pasan a la leche en cantidades tan mínimas que no pueden tener ningún efecto. Y la mayoría, aunque pasasen en mayor cantidad, no serían perjudiciales.
MITO 9: Los bebes amamantados no duermen bien durante la noche
Que los bebés duerman solos toda la noche es una pretensión culturalmente aceptada, que en realidad difiere de las necesidades nutricionales y psicológicas de los niños.
· Los bebés crecen a un ritmo acelerado y, en la mayoría de ellos, el 25% de su consumo de leche se produce durante la noche.
· Por otro lado, al ser inmaduros, los bebés tienen un sueño superficial, que es un mecanismo protector de su sueño. En la naturaleza todo tiene un sentido, y eso es lo mejor para los niños.
· A medida que el bebé crece, se irá adaptando a la vida y no necesitará despertarse tan a menudo.
· De todas formas, el bebé puede dormir cerca de su madre, así en el caso de que su hijo se despierte, podrá colocarlo junto a ella y darle de mamar acostada y volver a dormir una vez que el niño haya terminado.
MITO 10: Si estoy amamantando no puedo teñirme el cabello
En principio te digo que si puedes teñirte el cabello, pero te dejo las siguientes recomendaciones para que puedas hacerlo de forma segura:
· Busca un tinte libre de amoniaco. Te durará menos el efecto, pero resulta la mejor opción durante los primeros meses.
· Evita teñirte el cabello si tiene heridas en la cabeza o en el cuero cabelludo. Mayor cantidad de químicos podrían entrar en tu torrente sanguíneo de esta manera.
· Trata de hacer el tratamiento en casa pero en una habitación donde no este bebé, o de no llevar a bebé a la estética, los químicos y vapores resultantes de los tratamientos estéticos para el cabello, podrían ser nocivos para el bebé y afectar su sistema respiratorio.
· Báñate bien luego de la aplicación del tinte y evita que el agua corra por tus pechos, inclínate hacia adelante.
· Sigue cuidadosamente las instrucciones del empaque del producto y realiza las pruebas de seguridad que allí se indican.
Puedes consultar en e-lactancia.org cualquier interacción entre la lactancia y diversas sustancias:
Tintes: Productos ampliamente utilizados en todas civilizaciones y culturas. Varias de las sustancias que entran en su composición se absorben en cantidades muy pequeñas, llegando a plasma y a leche materna.
Los naturales (de menor riesgo) contienen alheña o henna, azafrán, camomila, nuez entre otros. Los sintéticos contienen anilinas y otros derivados bencénicos y metales pesados como el plomo.
En la ultima década se han retirado gran cantidad de productos que se utilizaban por considerarse tóxicos para el organismo, pero sigue habiendo controversia sobre su absoluta inocuidad pues, mientras numerosos autores los consideran seguros, en un trabajo de 2013 se ha encontrado asociación entre su empleo durante el embarazo y la lactancia y ciertos tipos de leucemia en la infancia.
Se recomienda limitar su uso, cumplir las normas de seguridad de empleo que vienen en los envases, una buena ducha tras el tinte para mantener área del pecho limpia y llevar pelo corto o recogido a fin de evitar la absorción de compuestos potencialmente tóxicos. Las trabajadoras de peluquería deben cumplir las normas de seguridad (uso de guantes y limitación horaria, entre otras)"
Esta página los clasifica como Riesgo 1, que significa Riesgo bajo, producto bastante seguro.
Finalmente te recomiendo llevar a cabo los test de alergias que recomiendan en las instrucciones de los tintes y evaluar. Tu o tu bebé pudieran ser parte de un porcentaje bajo que es alérgico a algunos tintes. Siempre es mejor esperar unos días que dura el test, para evaluar el efecto del tiente en tu organismo y el del bebé.
MITO 11: Tú bebe te mordió, ya le van a salir los dientes y hay que quitarle el pecho antes de que le salgan.
· Para evitar que siga pasando es necesario volver a centrarse en la toma; hablar con el bebé, jugar, no perder el contacto visual. Muchos mordiscos se producen por un reclamo de atención. Tenemos que reconocer que a medida que pasan los meses y la lactancia, la normalizamos como una acción casi mecánica y hacemos otras cosas mientras el bebé mama; estamos menos pendientes de lo que hacen. Si dejamos todo lo que hacemos para estar más atentas al bebé, es posible que no nos muerda.
· Es muy importante recolocar al bebé de nuevo al pecho como si fuera un recién nacido durante las primeras semanas de lactancia, es decir: muy pegado al pecho, intentar que abra mucho la boca poniéndola como un “león” y colocarlo en una postura “clásica”, es decir, nada de mamar de pie, de lado. Hay que evitar que ponga boca de piñón como si succionara un espagueti porque con esa boquita cerrada es muy fácil morder.
· Contar con la ayuda de juguetes o leer un cuento, para intentar que estén relajados y no piensen en los mordiscos.
· Si, a pesar de todo lo anterior, sigues recibiendo mordiscos, hay que ir un poco más allá. Porque si comenzamos a dar el pecho con miedo o tenemos dolor mientras amamantamos, esa lactancia tiene fecha de caducidad. Aquí te damos algunas ideas para conseguir que deje de morder, siempre de la forma más respetuosa posible.
1. Que la toma sea breve y evitar que el bebé se aburra o se relaje demasiado.
2. Avisarlo antes de empezar: “si muerdes, no hay teta”.
3. Ensayar una cara y un tono de voz lo más neutro posible para recordar al pequeño que la teta no se muerde.
4. Se puede “guardar” el pecho para que lo entiendan. Se evita seguir con la toma y se informa al bebé de manera pausada y relajada que si sigue mordiendo no hay teta.
5. Si a pesar de todo sigue mordiendo, hay que separarse del bebé, dejarlo en un sitio seguro y salir de su campo de visión para poder llorar o gritar. Hay que evitar hacerlo delante de ellos.
· Si ocurre que Bebé muerde y gritaste, es una situación bastante habitual que un bebé no quiera mamar después de este tipo de experiencias. Literalmente se asustan y no quieren repetir el incidente por lo que dejan de mamar. Rechazan el pecho y todo contacto con él.
· Este tipo de destete/huelga puede ser temporal. No es lo ideal que un bebé de menos de un año se destete, así que con un poco de empeño el bebé suele volver a mamar. Tan solo es necesario no forzarle a mamar, debe tener el pecho a pedir de boca pero no debemos ofrecer de manera directa ni ponerle en posición para mamar, especialmente si esto le incomoda.
· Estos destetes/huelgas pueden durar de unos días hasta un mes. Dependiendo de lo que queramos hacer y de lo que coma el bebé, puede ser recomendable y necesario sacarse leche para ofrecer en otro recipiente y evitar cualquier dificultad con el pecho y una bajada excesiva de producción.
· Si bebé muerde y te hizo una herida hay que saber que estas heridas se infectan con mucha facilidad. Es vital que mantengas la higiene sobre estas heridas, realizando una limpieza a fondo dos o tres veces al día con agua y jabón neutro y secando la herida dando toques.
MITO 12: Tu bebé esta embracilado y por la leche materna no duerme mucho y se está despertando a cada rato, dale formula es más pesada y dormirá mucho más.
Puedes comprobar aquí las horas de sueño habituales según la edad del bebé. Ten en cuenta que se trata de tiempos orientativos y que tu bebé podría dormir algo más o algo menos, sin que esto resulte malo para su salud.
0-2 meses: duermen de 12 a 16 horas (en un período de 24 horas).
3-6 meses: duermen de 10 a 15 horas.
6-9 meses: duermen de 11 a 14 horas.
19-36 meses: duermen de 9,5 a 12 horas.
3-4 años: duermen de 8 a 12 horas.
4 a 6 años: duermen de 8 a 11 horas.
· Ten en cuenta que el sueño de los bebés es errático y no sigue las mismas pautas que el de los adultos.
· Es posible que se duerma mientras sigue tomando pecho, y ese tiempo cuenta como minutos de sueño del bebé.
· En el caso de prematuros hay que tener en cuenta que son bebés que pueden dormir un poco más.