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Mi historia: Cáncer de mama


Autora: Dra. Leticia De Los Santos, MD


Octubre, mes del cáncer de mama, se aproxima la celebración del Día de muertos, mes en que se siente una atmósfera misteriosa al entrar el otoño, empezamos a pensar en el final del año y los planes para el próximo año, también es el mes en que nací.

Me llamo Leticia y mi historia es algo peculiar.

Tengo 33 años, soy mexicana nacida en Coahuila, estudie medicina en Nuevo León. Mi personalidad siempre ha sido la de una mujer algo inquieta pero introvertida, tímida pero llena de curiosidad, por azares del destino me toco viajar a una edad joven, fui a Europa en un viaje de intercambio de la universidad y conocí a estudiantes de medicina de todo el mundo, regrese a México encantada y enamorada de un extranjero, en fin mi vida digamos era algo emocionante, aunque tenía muchas preocupaciones en cuanto a mi futuro, tenía baja autoestima y poca confianza en mí misma, así fue como cambié de especialidad en más de una ocasión, y cuando por fin encontré el lugar donde encajaba en la especialidad de cirugía general en Ciudad Victoria, donde por primera vez me sentí capaz y con habilidad, y conocí a grandes maestros y compañeros, la vida parecía ir bien, al menos en lo profesional.... y fue entonces que un día mientras me bañaba palpé una bolita en mi seno derecho, siendo médico sabía que las estadísticas “estaban a mi favor “ y el riesgo de que se tratara de cáncer a mi edad era bajo, pensando así , tarde dos meses en hacerme mi primer ultrasonido, el cual concluyó que mi “bolita” se trataba de una enfermedad que en ese momento no se podía definir como cáncer, se me recomendó repetirme el ultrasonido en unos meses , mi bolita fue creciendo, y destino o no... pero en esos meses antes de mi segundo ultrasonido rote en un hospital de la Ciudad de México, me tocó entrar a cirugías de cáncer de mamá con reconocidos cirujanos del país y acudir a una sesión sobre cáncer de mamá, un reconocido doctor mencionó que el Gold standard (es decir la mejor herramienta ) para el diagnóstico definitivo de una masa en mamá era una biopsia, y mencionó que si las guías no lo marcan así es por cuestión presupuestal, me pareció algo inquietante pero no sorprendente, que las normas de manejo de enfermedades en México estén mucho más influenciadas por un presupuesto que por la excelencia y calidad de atención. Dicho esto me surgió la inquietud por mi bolita, la cual seguía creciendo, y solicité una biopsia al médico radiólogo que me haría mi segundo ultrasonido. Recibí el comentario de que “por las estadísticas sería muy extraño que mi bolita se tratara de cáncer”; sin embargo habiendo ya aprendido en México sobre el tema hice hincapié en que quería que me realizaran la biopsia.

El procedimiento claro me causó nerviosismo, y algo de pena; sin embargo fue muy sencillo y no doloroso, me pregunté porque será que a veces se percibiera cierta renuencia a hacer un procedimiento tan sencillo a pacientes solo por ser “jóvenes con bajo riesgo”. Tome la muestra de tejido extraído por la biopsia de mi bolita y lo lleve a patología, donde lo analizarían y me darían el resultado, lo hice y a la semana acudí por mi resultado. Estaba por salir de vacaciones, así que para irme sin pendientes fui rápidamente por el resultado. Me entregaron un sobre con el reporte dentro, subí a mi coche noventero y despreocupada y curiosa lo abrí...

“reporte histopatológico: se recibe muestra de tumor en mamá derecha… hallazgos compatibles con CÁNCER de mamá ductal infiltrante…”

Mi corazón empezó a latir fuertemente y la sangre se me fue a los pies. ¡¿Qué?! (Pensé) ¿Cómo? ¿Cáncer? .... Cáncer ¿Yo? ¡Si apenas Tenía 29 años! residente de cirugía, novio francés, sueños de subespecialidad en el extranjero, esperando ansiosa casarme, una boda, tener hijos y mil millones de planes... pero el reporte me paro en seco, dolorosamente en seco.

El cáncer de mama tiene 4 etapas las primeras dos tienen altos porcentajes de cura, la tercera menor porcentaje de cura y la cuarta etapa, es “incurable”. Yo llevaba más de seis meses con esa masa en mi pecho podía ser cualquier etapa. Mil pensamientos pasaron por mi cabeza, mi familia, mi trabajo, mi novio, y como pagaría eso, ¿qué etapa de cáncer tendré? ¿Cómo moriré? ¿Moriré pronto? ¡Rápido, rápido! ¿qué debo hacer? ¿Esto me está pasando a mí? ...

Todo esto en 5 min mientras sostenía el papel de mi reporte finalmente recordé que necesitaba los bloques de parafina con el tejido de mi biopsia y lo requeriría para ver qué tipo de cáncer tenía, así que baje del auto pedí mis bloques, regrese al auto y llame por teléfono… mi cabeza estaba pensando, tengo que actuar rápido, 15 Min después de recibir ese papel surgió en mí el sentido de urgencia, superé mi etapa de negación ante una noticia catastrófica en unos minutos (esto créanme es muy importante) , recordé que en mi rotación mencionaron un hospital de cáncer de mamá en la Ciudad de México, los médicos hablaban de ese centro con mucho cariño y recordé el nombre “FUCAM” lo busqué en mi teléfono, llame y sentí un gran alivio al oír .. “vengase mañana con sus estudios “.

Mi vida cambio ese día, pase todo, me quitaron ambas mamas, quimioterapia, radiación, hormonoterapia, termine mi relación sentimental, perdí mi cabello, deje mi especialidad, perdí momentáneamente mi juventud, sufrí los dolores y los miedos más temidos en la vida, y sin embargo sobreviví.


Entendí que los médicos debemos siempre escoger ser amables dar palabras de aliento y cariño a nuestros pacientes, previamente era una doctora algo fría, solo quería dar datos a mis pacientes y hablar de ciencia. Esta enfermedad me enseño el valor del trato cariñoso, de brindar tus consejos y buenos ánimos a los extraños, me enseño que en los momentos más oscuros una palabra bien intencionada es la mejor medicina.

Decidí luchar y renacer, mi enfermedad fue estado dictada como etapa 2. Había vivido un miedo que me revolvía el estómago, me sentía un error de la naturaleza, todos gozaban de salud a mi edad y yo tenía un diagnóstico sombrío a los 29 años de edad, me quitarían mis mamás... pero era etapa 2. Me sentí tan afortunada, el diagnóstico oportuno cambia todo, podía creer en una vida aunque corta o ya sin expectativas tan ambiciosas; pero al menos tal vez, ¡me regresaría el cabello! (Mi cabello no regreso por completo).

Decidí cumplir mis sueños y respetar mis sueños más descabellados y así vine a vivir a Japón. La vida es como uno quiera vivirla, pero a veces el valor que necesitamos no nos llega tan fácilmente, este mes solo quiero hacer conciencia : una de cada ocho mujeres padecerá cáncer de mamá, entre más temprano se realice una biopsia en caso de tener un estudio radiológico sospechoso , más posibilidades de detectarlo en una etapa temprana y de sobrevivir, aun así hay casos extraordinarios en los que etapas avanzadas tienen sobrevida algo más por encima de lo proyectado y cada día los tratamientos son mejores, cada día los investigadores trabajan para curar el cáncer en todas sus etapas, nuestra tarea como mujeres es vigilar y actuar rápidamente si detectamos algo extraño, el cáncer de mama no es exclusivo de las mujeres mayores de 30 o 40 años. Este diagnóstico puede cambiar tu vida para bien (aunque parezca raro).


A los médicos me gustaría recomendarles que eviten hacer comentarios sobre la mortalidad de la patología de su paciente fuera de lo estrictamente necesario, siempre escojan ser amables, discretos y delicados en las exploraciones, el dolor físico y mental es algo que a muchos no les a tocado vivir pero es real, y un día uno puede estar en la posición de paciente y ser completamente vulnerable. A los estudiantes interesados en investigación quiero decirles fórmense, toquen puertas, lean muchos artículos busquen a los mejores investigadores y vean cómo aprender de ellos , en fin investiguen ! El cáncer de mama y cualquier cáncer en cualquiera de sus Etapas aún tienen mucho campo para la investigación, esta enfermedad tan frecuente puede aparecer incluso a edades tempranas y en toda una vida 1 de cada 8 mujeres la padecerá así que siempre vale la pena informarse al respecto.


A continuación les dejo unas fotos mostrando mi camino por esta experiencia: 



Esta es meses antes del diagnóstico, ya palpaba una masa.
Está es la cirugía inicial con reconstrucción inmediata con expandirse (expansor vacío), el expansor se va rellenando con citas mensuales hasta obtener el volumen deseado. Luego se retiran los expansores y se ponen implantes de silicon con forma de gota. 
Está es la reconstrucción bilateral con implantes de silicon, aún falta la transferencia de grasa.
Primera quimioterapia con doxorubicina (Adriamycin).

Primer corte de cabello, el cabello empieza a caerse a las dos semanas de la primera quimioterapia.
Aquí me acaban de colocar un catéter subcutáneo, por ahí me pasaron la primera quimioterapia, me fui a un quinceaños (aunque moría de debilidad y disnea).

Segunda etapa de quimioterapia (ciclo con segundo fármaco) taxanos perdí uñas y absolutamente todo el cabello y vellos, presente neuropatias y atrofia de mucosa oral, (y sospecho que en general) posterior a esta quimioterapia mi cabello no creció en la misma cantidad (use un taxano más fuerte de lo convencional por la frecuencia de aplicación ya que yo vivía en Monclova y viajaba a México).

A mediados del tratamiento y un mes antes del diagnóstico.

Y aquí el mismo día que termine las radiaciones, volé a una boda en escocía, tambien andaba que muy apenas caminaba, y traigo peluca. En general si se puede hacer muchas cosas aunque estes en tratamiento, pero bueno con mucho reposo entre actividades.


Estas son de mi vida en Japón después de 2 años y medio de acabar el tratamiento:







"El cáncer es algo muy feo pero también ayuda a uno a valorar la vida y tener más ganas de cumplir sueños." -Dra. Leticia De los Santos.

Aquí les dejo el link a un video, donde les explico otra parte de mi experiencia: https://www.youtube.com/watch?v=n9GFEZGCr0E